Parámetros que definen la calidad del aire interior de un edificio

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Meeting room with glass wall, blackboard, wooden table, window and copy space

Exigencias de la normativa para garantizar la calidad del aire interior

La renovación eficiente del aire contaminado del interior de un edificio pasa necesariamente por realizar la extracción de aire desde los locales húmedos (cocinas, cuartos de baño y aseos) e infiltrar aire limpio procedente del exterior en las zonas más secas, como son las salas de estar, las salas de reunión o los dormitorios. El Código Técnico de la Edificación en su Documento Básico HS 3. “Calidad del Aire Interior”, exige la utilización de sistemas de ventilación híbrida o mecánica que garanticen la calidad del aire. En este documento se definen también las tipologías de edificios en las que se debe aplicar el C.T.E.-HS, y en cuales se considera que deben garantizarse las condiciones establecidas en el RITE.

Tipos de edificaciones donde es obligado cumplir las especificaciones del CTE HS3

  • Viviendas
  • Almacenes de residuos
  • Garajes
  • Aparcamientos en altura

Tipos de edificaciones donde se deben cumplir las exigencias del RITE 2007

  • Edificios de oficinas
  • Edificios administrativos
  • Edificios industriales
  • Centros docentes
  • Bibliotecas
  • Salones de actos
  • Hospitales
  • Geriátricos
  • Edificios de uso comercial
  • Vestuarios, gimnasios y polideportivos
  • Aeropuertos, estaciones de ferrocarril y otros edificios relacionados con las infraestructuras del transporte
  • Laboratorios
  • Museos
  • Cines y teatros
  • Restaurantes y cafeterías
  • Lavanderías

La ventilación en diferentes tipos de edificios

Las condiciones ambientales en el interior de un edificio son muy importantes ya que tienen una influencia directa sobre las sensaciones físicas de las personas y la sensación de confort que experimentan. Los parámetros ambientales que deben controlarse para garantizar unas condiciones mínimas de confort son:

  • Temperatura seca del aire
  • Humedad relativa
  • Velocidad media del aire
  • Contenido de CO2 y otros elementos contaminantes

La diversidad en las tipologías de edificios hace necesario un análisis concreto para la instalación de ventilación de cada una de ellas, como el que se describe a continuación:

  • Viviendas: el CTE HS 3, señala claramente que el aire en el interior de una vivienda debe circular desde los locales secos a los húmedos. Por tanto, los dormitorios y las salas de estar deben disponer de aberturas de admisión, mientras que los aseos, las cocinas y los cuartos de baño contienen aberturas de extracción. Los comedores, los dormitorios, las cocinas y las salas de estar deben disponer además de un sistema complementario de ventilación natural. Son especialmente recomendables los sistemas de ventilación mecánica de doble flujo, capaces de generar confort térmico de una forma eficiente, es decir con el máximo ahorro energético. Para ello es necesario que en invierno se recuperen las calorías del aire contaminado extraído de la vivienda, gracias a la intervención de intercambiadores térmicos que mantienen constante la temperatura interior. En verano el aire nuevo que entra en la vivienda, se enfría con el aire viciado que se extrae, gracias a la intervención de estos intercambiadores.
  • Colegios: los niños son más sensibles que los adultos a la hora de verse afectados por la respiración de un aire contaminado. Esto es debido a que inhalan un volumen de aire mayor con respecto a su peso corporal. Por ello el RITE exige en los colegios un sistema de ventilación para las aulas de enseñanza. En este tipo de edificios se deben adaptar los caudales de la renovación de aire a la ocupación real de los locales, para conseguir un funcionamiento eficiente de la instalación. Para ello pueden utilizarse detectores de presencia que permiten un ahorro energético cercano al 35 % en los caudales de renovación del aire. Los captadores de CO2 también pueden ser muy útiles ya que proporcionan un ahorro energético muy elevado, cercano al 70 %.
  • Oficinas: la ventilación de un edificio de oficinas tiene una gran repercusión ya que incide directamente sobre la salud y la productividad de los trabajadores Así lo recuerda con insistencia la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por ello se demanda cada vez más la construcción de edificios inteligentes, que son capaces de ser saludables y respetuosos con el medio ambiente, y al mismo tiempo gestionarse de una forma sostenible. Mejorar la calidad del aire interior, suele entrar en conflicto con la eficiencia energética de la instalación, ya que suele vincularse al aumento de la tasa de ventilación (caudal de aire introducido desde el exterior). En los edificios de oficinas se pueden conseguir ambos objetivos mediante el uso de tecnologías de monitorización capaces de conseguir un aire interior de calidad con costes operativos muy bajos.
  • Hospitales: esta tipología exige un especial cuidado en el tratamiento del aire para garantizar la salud de sus usuarios. Los riesgos derivados de un exceso de aire contaminado en estos centros son muy variados, y van desde la aparición de infecciones como las nosocomiales, hasta brotes de tuberculosis. A la hora de diseñar e instalar un sistema de ventilación en un hospital se hacen necesarios los tratamientos de esterilización de aire con emisores UVGI en quirófanos, fan-coils, inductores y conductos de climatización. Asimismo, los filtros de polarización activa facilitan el ahorro energético en el consumo de electricidad y reducen los gastos de mantenimiento.
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